Saltar al contenido

Cuando los pequeños avances se sienten gigantes

Recupera tu Equilibrio Energetico

Quiero compartir la experiencia de mi hijo Santiago, de 4 años y 9 meses.

Conocí la terapia de Biocuántica Energética Aplicada por Facebook. Leí testimonios de otras mamás y eso me animó a buscar más información. Aunque al inicio tenía dudas, como cualquier mamá que solo quiere lo mejor para su hijo, decidí integrar esta terapia como acompañamiento complementario dentro del proceso que ya llevaba Santi con sus especialistas.

Santiago tiene un diagnóstico dentro del espectro autista y ha estado en seguimiento terapéutico profesional durante los últimos años.

Antes de acudir a BEA, presentaba mucha inquietud, dificultad para concentrarse y retos importantes en el entorno escolar. Permanecer sentado, seguir instrucciones o mantenerse en su salón representaba un gran desafío.

Después de integrar la sesión de terapia como apoyo adicional, comencé a notar cambios progresivos en su comportamiento. Lo percibo más tranquilo en algunos momentos, con mayor disposición para permanecer sentado por lapsos más largos y más receptivo cuando le hablo.

En la escuela, sus maestras han comentado que lo ven más participativo y con mayor tolerancia a ciertas rutinas. En casa también he observado pequeños avances en su autonomía, como intentar ayudar en actividades sencillas o mostrar más intención de comunicación.

Sé que cada niño tiene su propio ritmo y que el proceso requiere constancia, acompañamiento profesional y paciencia. En nuestra experiencia, esta terapia ha sido una herramienta complementaria que ha sumado bienestar dentro del trabajo que ya realizamos con él.

Como mamá, cada pequeño avance es enorme. Seguiremos acompañándolo con amor y responsabilidad en cada etapa.

— Isabel Cabrera
Mamá de Santi
(Testimonio compartido con autorización)